Hoy quiero hacer un breve comentario sobre un clásico del cine de terror. Se trata del clásico de la Universal, The Old Dark House (James Whale, 1932). Si no recuerdo mal hace dos años, desde que me enteré que existía este film, que llevo persiguiendo esta obra de culto poco conocida. ¿Y por qué rescatar una película de hace setenta años?
The Old Dark House fue una de las primeras películas que tenía como personajes centrales una familia de "tarados". Ese tema, además de la mansión vieja y embrujada, se ha ido repitiendo a lo largo de la historia del cine con títulos como The Texas Chain Saw Massacre (Tobe Hooper, 1974), The Last House on the Left (Wes Craven, 1972), etc. En estas películas siempre tenemos el patrón siguiente. Unas personas (si son chicas virginales mejor) entran por equivocación (o necesidad) en unos terrenos donde hay una casa (o mansión) habitada por una familia extraña. Poco a poco la trama descrubre que uno de esos familiares (si no todos) está enfermo mentalmente, y resulta que esa patología es de las más extremas y violentas de existen.

En The Old Dark House un matrimonio, acompañado por un buen amigo, llega a un caserón incomunicado debidio a una lluvia torrencial. Allí son atendidos por Morgan (Boris Karloff), un sirviende desfigurado y mudo. Una vez dentro de la casa entran en escena los hermanos Femm, Horace y Rebecca, él alcohólico y ella sorda ty beata. Más tarde se unen a ellos un viudo rico (un joven Charles Laughton) y su acompañante, una bailarina. Durante la noche lluviosa descubren, poco a poco, que en la casa además vive el padre de los Femm (curiosamente interpretado por una mujer, ya que el director no pudo encontrar un hombre tan longevo), un anciano de más de cien años. Conforme avanza la trama la pareja protagonista descubre un terrible secreto, otro hermano Femm está encerrado en una de las habitaciones de la mansión. Éste se encuentra bajo vigilancia porque está enfermo, es un pirómano que quiere que su familia arda junto a la mansión. Todos estos elementos se juntan en una pelea final con un desenlace de lo más clásico.
El por qué de ver esta película surge de un interés de comprender las tramas de cine de terror. James Whale dirigió esta película un año después de Frankenstein. La idea era hacer un film de terror gótico (de ahí la mansión y la lluvia) ambientado en Inglaterra. Tanto el siriviente como la familia Femm, a pesar de los años, resultan terroríficos e inquitantes, sobre todo Saoul, el hermano pirómano. Para aquellos que necesiten un buen guión esta película tiene uno de los mejores del género. Los diálogos entre el matrimonio, el amigo, el viudo y la bailarina son frescos, rápidos, y de lo más cómicos.
Por lo que he leído la Hammer hizo un remake en los años sesenta. Habrá que buscarlo y comparar.
En fin... un clásico que vale la pena revisitar.

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